Pequeño pueblo

Tan callado, tan callado,
El maravilloso regalo es entregado;
Así Dios entrega a los corazones del hombre
Las bendiciones de Su Cielo.
Ningún oído puede escuchar su venida,
Pero en este mundo de pecado,
Donde las tímidas almas lo van a recibir,
El amado Cristo llega para quedarse..

De “Oh, pequeño pueblo de Belén”

Publicado en Reflexiones | Etiquetado , ,

Navidad en el Vaticano

“El Nacimiento y el árbol son símbolos fascinantes de la Navidad que lllevan a las familias y a los lugares de encuentro un reflejo de la luz y la ternura de Dios, para ayudar a todos a vivir la fiesta del nacimiento de Jesús”. Papa Francisco

Publicado en Reflexiones | Etiquetado , , ,

Gracias

Clic descargar presentación

Santa María, Madre de Dios y,  como regalo de Jesús para mí, Madre mía.

Aceptaste siempre la voluntad de Él, y así, a los pies de la cruz en la que Jesús agonizaba, dijiste un sí rotundo y me acogiste como hijo y, al igual que en el resto de tu vida ante el no-entender humano, Tú confiaste y me enseñaste como vivir: abierto a Dios, consciente de que me habita, despierto y vigilante, pisando la cabeza a la serpiente, mirando siempre a Dios.

“Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros, que recurrimos a Ti”.

Publicado en María | Etiquetado ,

Belén

Pon el Belén en tu hogar porque:

  • Un hogar es en sitio de vida y en él debe reinar la Vida.
  • Representa lo más entrañable de la relación de Dios con la humanidad.
  • Es una oración meditativa.
  • Enseña los valores de una familia.
  • Contemplando a Dios Niño desaparecen todos los miedos que nos impiden caminar.

Entra en la cueva de Belén, desnúdate de toda vanidad y orgullo y acuéstate en el pesebre como Jesús. Entonces podrás ver la grandeza de Dios sin las ataduras, apegos y demás desórdenes que te oscurecen la mirada.

 

Publicado en Reflexiones | Etiquetado , , , ,

Verás la salvación de Dios. Domingo 2º de Adviento

Clic descargar presentación

San Lucas (3,1-6):

En el año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tretarca de Iturea y Traconítide, y Lisanio ttetrarca de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías:
«Voz del que grita en el desierto:
Preparad el camino del Señor,
allanad sus senderos;
los valles serán rellenados,
los montes y colinas serán rebajador;
lo torcido será enderezado,
lo escabroso será camino llano.
Y toda carne verá la salvación de Dios».

Clic descargar presentación

EN EL MARCO DEL DESIERTO

Lucas tiene interés en precisar con detalle los nombres de los personajes que controlan en aquel momento las diferentes esferas del poder político y religioso. Ellos son quienes lo planifican y dirigen todo. Sin embargo, el acontecimiento decisivo de Jesucristo se prepara y acontece fuera de su ámbito de influencia y poder, sin que ellos se enteren ni decidan nada.

Así aparece siempre lo esencial en el mundo y en nuestras vidas. Así penetra en la historia humana la gracia y la salvación de Dios. Lo esencial no está en manos de los poderosos. Lucas dice escuetamente que «la Palabra de Dios vino sobre Juan en el desierto», no en la Roma imperial ni en el recinto sagrado del Templo de Jerusalén.

En ninguna parte se puede escuchar mejor que en el desierto la llamada de Dios a cambiar el mundo. El desierto es el territorio de la verdad. El lugar donde se vive de lo esencial. No hay sitio para lo superfluo. No se puede vivir acumulando cosas sin necesidad. No es posible el lujo ni la ostentación. Lo decisivo es buscar el camino acertado para orientar la vida.

Por eso, algunos profetas añoraban tanto el desierto, símbolo de una vida más sencilla y mejor enraizada en lo esencial, una vida todavía sin distorsionar por tantas infidelidades a Dios y tantas injusticias con el pueblo. En este marco del desierto, el Bautista anuncia el símbolo grandioso del «Bautismo», punto de partida de conversión, purificación, perdón e inicio de vida nueva.

¿Cómo responder hoy a esta llamada? El Bautista lo resume en una imagen tomada de Isaías: «Preparad el camino del Señor». Nuestras vidas están sembradas de obstáculos y resistencias que impiden o dificultan la llegada de Dios a nuestros corazones y comunidades, a nuestra Iglesia y a nuestro mundo. Dios está siempre cerca. Somos nosotros los que hemos de abrir caminos para acogerlo encarnado en Jesús.

Las imágenes de Isaías invitan a compromisos muy básicos y fundamentales: cuidar mejor lo esencial sin distraernos en lo secundario; rectificar lo que hemos ido deformando entre todos; enderezar caminos torcidos; afrontar la verdad real de nuestras vidas para recuperar un talante de conversión. Hemos de cuidar bien los bautizos de nuestros niños, pero lo que necesitamos todos es un «bautismo de conversión».

José Antonio Pagola

Publicado en Evangelio | Etiquetado , ,