Del Evangelio de hoy

En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años se acercó por detrás y tocó la orla de su manto. Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré». Jesús se volvió, y al verla le dijo: «¡Ánimo!, hija, tu fe te ha salvado». Y se salvó la mujer desde aquel momento.

San Mateo 9, 20-22

Publicado en Hoy | Etiquetado , ,

Hoy celebramos el Inmaculado Corazón de María

Un corazón limpio es tan grato a Dios. Un corazón limpio de dinero, poder y demás  trastos inútiles acumulados a través del tiempo de nuestras vidas. Un corazón que se vacía y limpia las telas de araña para que Dios entre en él y lo ocupe todo. En él hace su morada predilecta el Señor y toma las riendas de esa vida. Un corazón limpio es la alegría de los que lo rodean porque en él hayan toda clase de consuelos. Es el mejor testimonio de los cristianos en la tierra. Un corazón limpio es la alegría del Padre ya que le permite ser el Dios Creador de vida. Un corazón limpio es la alegría del Hijo ya que le ayuda en la redención del mundo. Un corazón limpio es la alegría del Espíritu Santo ya que con sus latidos bombea la sangre que da la vida de la Iglesia.

Imitemos a María, la Madre del Señor, en su pureza  libre de todo lo que la apartaba de Dios  y obsequiémosla: 

Dulce Corazón de María,
sed la salvación del alma mía.

Publicado en María | Etiquetado , ,

Oración

Inmaculado  Corazón  de María,  deseo  consolarte todos  los  días  de  mi  vida. Humildemente  deposito  mi existencia  bajo  el  amparo de  tu  manto.   Reina, Señora,  Madre  y  Amiga, gracias  por  ser  consuelo en  mi  llanto,  alegría  en mis  penas,  refugio  en  la tormenta,  tranquilidad  en la  zozobra.

Llena  de  Gracia,  el  Señor es  Contigo,  te   pido  que  intercedas  por  todos  los que  lean  estas  líneas, como  lo  hiciste  en  Caná de  Galilea. Amén

Publicado en María | Etiquetado ,

Te hablo de un Amor infinito

En Tí confío

Quiero hablar de un amor infinito
que se vuelve niño, frágil
amr de hombre humillado
quiero hablar de un amor apasionado

Con dolor carga nuestros pecados
siendo rey se vuelve esclavo
fuego de amor poderoso
salvador, humilde, fiel, silencioso.

Amor que abre sus brazos de acogida
quiero hablar del camino hacia la vida
corazon paciente amor ardiente
quiero hablar de aquel que
vence la muerte.

Quiero hablar de un amor generoso
que hace y calla amor a todos
búscandonos todo el tiempo
esperando la respuesta al encuentro.

Quiero hablar de un amor diferente
misterioso inclaudicable
amor que vence en la cruz
quiero hablar del corazón de Jesús.

Quiero hablar hoy de un amor
quiero hablar hoy del Señor
corazón paciente, amor ardiente,
quiero hablar de aquel que
vence a la muerte.
                                                                                                             Cristóbal Fones

Publicado en Jesús | Etiquetado ,

Sagrado Corazón de Jesús 2020

El Corazón de Cristo es símbolo de la fe cristiana

El Corazón de Jesús, síntesis de la Encarnación y de la Redención

El Sagrado Corazón, manantial de bondad y de verdad

El Corazón de Jesús, expresión de la buena nueva del amor

El Sagrado Corazón, palpitación de una presencia en que se puede confiar

El decálogo del Corazón de Jesús según Benedicto XVI

 

 

1.- El Corazón de Cristo es símbolo de la fe cristiana, particularmente amado tanto por el pueblo como por los místicos y los teólogos, pues expresa de una manera sencilla y auténtica la «buena noticia» del amor, resumiendo en sí el misterio de la encarnación y de la Redención.

 

2.- La solemnidad litúrgica del Sagrado Corazón de Jesús es la tercera y última de las fiestas que han seguido al Tiempo Pascual, tras la Santísima Trinidad y el Corpus Christi. Esta sucesión hace pensar en un movimiento hacia el centro: un movimiento del espíritu guiado por el mismo Dios.

 

3.- Desde el horizonte infinito de su amor, de hecho, Dios ha querido entrar en los límites de la historia y de la condición humana, ha tomado un cuerpo y un corazón, para que podamos contemplar y encontrar el infinito en el finito, el Misterio invisible e inefable en el Corazón humano de Jesús, el Nazareno.

 

4.- En mi primera encíclica sobre el tema del amor, el punto de partida ha sido precisamente la mirada dirigida al costado traspasado de Cristo, del que habla Juan en su Evangelio (Cf. 19,37; Deus caritas est, 12).

 

5.- Este centro de la fe es también la fuente de la esperanza en la que hemos sido salvados, esperanza que ha sido el tema de mi segunda encíclica.

 

6.- Toda persona necesita un «centro» para su propia vida, un manantial de verdad y de bondad al que recurrir ante la sucesión de las diferentes situaciones y en el cansancio de la vida cotidiana.

 

7.- Cada uno de nosotros, cuando se detiene en silencio, necesita sentir no sólo el palpitar de su corazón, sino, de manera más profunda, el palpitar de una presencia confiable, que se puede percibir con los sentidos de la fe y que, sin embargo, es mucho más real: la presencia de Cristo, corazón del mundo.

 

8.- Os invito, por tanto, a cada uno de vosotros a renovar en el mes de junio su propia devoción al Corazón de Cristo.

 

9.- Uno de los caminos para revitalizar esta devoción al Corazón de Cristo es valorar y practicar también la tradicional oración de ofrecimiento del día y teniendo presentes las intenciones que propongo a toda la Iglesia.

 

10.- Junto al Sagrado Corazón de Jesús, la liturgia nos invita a venerar el Corazón Inmaculado de María. Encomendémonos siempre a ella con gran confianza.

     Síntesis hecha por Jesús de las Heras Muela  de las palabras previas al rezo del Angelus del Papa Benedicyo XVI  sobre el Corazón de Jesús

HOMILÍA DE BENEDICTO XVI   Viernes 19 de junio de 2009

Publicado en Jesús | Etiquetado ,