LUMINOSA OSCURIDAD

Eres incomprensible.

Pero la oscuridad de tu misterio,

es más luminosa

que nuestras ideologías,

pequeñas luces colgadas

en las encrucijadas.

Eres inaccesible.

Pero tu distancia

es más acogedora

de lo último de mi ser,

que todos los brazos

que se cierran con amor

sobre mis espaldas.

Eres indecible.

Pero tu nombre

orado humildemente,

va manando silencioso

más sabiduría

que los torrentes de palabras

que circulan en la tierra.

Eres inmanipulable.

Pero tu designio

trae hasta mis venas,

una gota de vida eterna

que hace brotar

desde el centro de mi realidad

todas mis creaciones.

(Benjamín G. Buelta, sj)

Esta entrada fue publicada en Jesús y etiquetada . Guarda el enlace permanente.