
El Domund es el día en que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones.
Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, el “mes de las misiones”.

El Domund es el día en que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones.
Se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, el “mes de las misiones”.



Santa María reina porque dijo si a Dios y pisó la cabeza al mal.
Santa María, coronada de estrellas y con la Luna a sus pies porque Ella ilumina nuestras noches oscuras en la tierra.
Santa María, que se negó siempre a si misma para abrirse a su Creador y en Él ser Madre de la Iglesia.
Santa María, que recibió el poder real de Dios.
Santa María, anunciada al mundo en el comienzo de nuestra historia como modelo de ser humano.
Santa María, llena de majestad a los pies de la cruz de Jesús.
Santa María, te damos las gracias porque trajiste la Luz al mundo al aceptar a Jesús en tu seno . Sin ti la oscuridad llenaría la tierra de tristeza.
Santa María Reina, ruega por nosotros ahora y en la de nuestra muerte. Amén

La Asunción, es una solemnidad de la Iglesia Católica que celebra la elevación en cuerpo y alma de la Virgen María desde la vida terrena hasta el cielo. La Virgen no tuvo que padecer la corrupción de su cuerpo al llegar la hora de su partida y, a diferencia de su hijo Jesucristo, que ascendió al cielo, ella fue asunta. La Asunción está considerada un dogma para todos los católicos desde el año 1950. Este es, por tanto, el núcleo de nuestra fe en la Asunción: creemos que María, como Cristo, su Hijo, ya ha vencido la muerte y triunfa ya en la gloria celestial en la totalidad de su ser, «en cuerpo y alma».












Hoy celebramos el preludio de una dicha para toda la humanidad que la acepte y es que Dios envió a sus Ángeles a buscar a María cuando su tiempo en la tierra llegó a su final.
María sube al cielo envuelta en Ángeles y de la mano de su Hijo Jesús; pero fiel a su vida de Amor, no nos olvida y en Dios ruega por nosotros dándonos su auxilio.
Bienaventurada Virgen María, porque has creído que lo que el Señor te dijo se cumplirá.



Nos unimos en oración y damos gracias a Dios por este Primer Centenario de la Presencia de las MM. Carmelitas Descalzas en A Coruña. A lo largo de estos cien años, su dedicación y fervor han sido un pilar fundamental en la comunidad, proporcionando un refugio de paz y espiritualidad. Llegaron al Montiño (actual Parroquia de Santa Teresa de Jesús) en julio de 1925, marcando el inicio de una hermosa historia de servicio y amor al prójimo. Desde aquel momento, su influencia ha dejado una huella imborrable en la vida de aquellos que han tenido la oportunidad de conocerlas y recibir su apoyo. Desde 1964, están en Eirís (hoy parroquia de San Juan Bautista), donde han continuado su labor de oración y apoyo espiritual, fortaleciendo la fe de muchas generaciones y siendo un faro de esperanza en tiempos de dificultad.